Restaurantes y bares: reglas de etiqueta

 

Las reglas de convivencia de los restaurantes y bares son muy importantes en todo momento, especialmente cuando vamos a estar en compañía de personas que no nos conocen. Sin embargo, no se trata solamente de comportarse correctamente con las personas que comparten nuestra mesa o barra, sino también con las que están ofreciendo el servicio. Unos momentos de relajación son útiles para cualquier persona, pero el problema viene cuando han pasado las horas, y los tragos, y la gente comienza a relajarse de más. O bien, cuando llegan personas excesivamente relajadas de toda la vida. Sin embargo, este tipo de personas son las que caen peor a quienes los atienden, y que no quisieran volver a ver en sus vidas. Aunque no se trata de ser una persona completamente correcta, tampoco se trata de perder la compostura, así que aquí van unas recomendaciones de varios bármanes sobre los comportamientos que no deben tener las personas al visitar un bar:

Una de las cosas que más odian los bármanes del mundo es que le pidan un trago gratis. Conforme pasa la noche, las personas, y especialmente las mujeres, se ponen más amigables y empiezan a pedir favores, entre los que destacan las famosas “bebidas gratis”, que porque conocen al gerente, o porque siempre les regalan en otros bares. Sin embargo, lo único que se suele ganar con este tipo de intentos es que el barman las desprecie y prepare sus bebidas peor.

Pero si hay algo que los bármanes odian por encima de que les pidan algún trago gratuito es que no les dejen propina. Es conocimiento general y popular que las leyes laborales de México no son las más favorables para que las personan encuentren un sueldo decente, y un barman no se salva de ello. El problema es que la gran parte percibe un sueldo muy por debajo de lo necesario para sobrevivir, y las personas no se dan cuenta de que las propinas forman parte importante para él. Ok, no es nuestro problema que no les paguen bien, pero si nos gustó el trago y el servicio, ¿por qué no dar un poco de dinero que tampoco nos deje sin quincena? Además, quiero remarcar la parte de si nos gustó el trago y el servicio, porque tampoco se trata de que le des dinero a cada mal cantinero que haya por ahí.

Por otro lado, están las personas que aclaman por todas partes que tienen una educación de excelencia y cuando toman un par de tequilas, se olvidan de respetar hasta a sí mismos. El problema es que trago tras trago, el alcohol desinhibe esa parte tan natural en esas personas que es menospreciar a quienes les ofrecen un servicio. Posteriormente, andan molestando a meseros y baristas que se dedican a hacer su trabajo de la mejor forma posible, hasta que llega un punto en que ya no soportan las majaderías de estas personas, que les llaman tronando los dedos, o arrojándoles dinero. En los bares, se trata de pasársela bien, no de andar de patán. Incluso, algunos de los mejores restaurantes y bares, tienen a gente así bloqueada del lugar. Pero para visitar lo mejor entra a: http://revista.pricetravel.com.mx/restaurantes-y-bares/, donde encontrarás lo más exclusivo de este tipo de lugares.

En siguiente lugar dentro de las cosas que más pueden sacar de quicio a un bartender, son las personas indecisas. Ya sean chicas que salen por primera vez a divertirse, o que quieren pedir una ronda para todas pero no se ponen de acuerdo, el típico “sorpréndeme” o “algo rico pero no muy fuerte”, puede ser la mayor causa de estrés para los bartenders. Lo mismo sucede con los hombres “cosmopolitas” que andan por el mundo pidiendo lo que los baristas “recomienden”, y no se han tomado ni la molestia de mirar el menú. El problema que tienen los bármanes con este tipo de personas es que retrasan los pedidos, pues desean que los atiendan, pero al mismo tiempo no saben lo que quieren. El otro problema es que ellos pueden elegir algo y que al cliente no le guste, por lo que lo rechazarán y no dejarán propina.

Por último, y algo que se conoce perfectamente en todo el mundo, es que los y las bármanes suelen ser muy asediados por los que visitan los bares. Ya sea que estén desinhibidos por el alcohol, o porque se sientan modelos de pasarela, el caso es que tanto hombres y mujeres acuden a las barras a buscar algo más que un trago, creyendo que el trato amable que recibieron es un indicio de algo más. Incluso, hay quienes apuestan a ver qué persona se liga más rápidamente a quien está sirviendo las bebidas, sin darse cuenta que ellos sólo desean hacer su trabajo de la mejor forma posible y sin molestias.

Así que, por favor, evita realizar estas cosas en tu próxima visita a algún bar o restaurante.