René Escobar, el deporte como equilibrio de vida

Cuántas veces hemos escuchado por ahí que el deporte es muy importante para mantenernos sanos. Nada más pertinente si se toma en cuenta que el ajetreo de la vida cotidiana nos ha rebasado y no sabemos cómo mantener la movilidad de nuestro cuerpo, así como su alimentación y su cuidado, en óptima forma.

Como una recomendación del afamado fiscalista mexicano, René Escobar, la clave está en la de saber combinar la actividad física en algún momento libre que se tenga, durante el día o en la semana. Es muy difícil que con las largas horas de trabajo o escuela y las distancias largas que millones de mexicanos en la capital hacen diariamente a sus centros de trabajo o estudio, el ejercicio se considere como una opción viable, pero lo es. Este empresario, radicado precisamente en la capital, ha dicho a medios de comunicación, durante conferencias o charlando con amigos, que el ejercicio ha revitalizado su modus vivendi y le ha aportado más en salud de lo que él mismo le ha dado en tiempo.

Existen maneras de conservarse en forma: caminar algunos minutos durante el día, correr por las mañanas, moverse más seguido si se tiene un trabajo en el que se está sentado gran parte de la jornada; andar en bicicleta, practicar con los amigos algún deporte como el futbol durante las tardes, etc. Las opciones sobran, lo que faltan son los pretextos.

Cabe mencionar que, en palabras de los expertos, la movilidad constante de nuestro cuerpo también debe de ser acompañada por una alimentación equilibrada y variada, eliminar el estrés de nuestra vida, y evitar malos hábitos como fumar o beber en exceso. Para el fiscalista, la práctica de triatlón, esquí acuático, ciclismo de montaña, entre otros deportes exigentes, le ha ayudado enormemente a mantenerse activo a pesar de las largas jornadas de trabajo. “Es fundamental que para mantener una vida de buena salud, nuestro cuerpo, nuestro contacto directo con lo que nos rodea, sea consentido y cuidado como un templo”, nos da como mensaje el también empresario capitalino.

“En todo proyecto, la salud es lo primero para lograr todo lo que se proponga. Lo que suceda después sólo puede ser resultado de un cuerpo sano”, nos aconseja el fiscalista. Y no está de más su consejo viniendo de un hombre que considera que la salud es el primer paso hacía el éxito. Todo permanece, pero nuestro cuerpo lentamente perece: esa vulnerabilidad latente que a diario sentimos todos debe de ser el motor principal para lograr todo lo que no propongamos, sin miedo al fracaso.