Hoteles en invierno para vacaciones en todo el mundo

Uno de los sueños que he tenido, y que planeo comenzar a cumplir pronto, es pasar una navidad en un sitio diferente del mundo. La vida en los hoteles puede ser dura, pero pienso que vale la pena con tal de conocer tantas cosas que tiene el mundo preparadas para nosotros. Es cierto que puede ser duro separarse la familia o del hogar cuando es temporada navideña, pero con tal de conocer las 6 tradiciones que les voy a contar, todo lo vale. Aparte, siempre tengo la opción de llevarlos conmigo, pues seguramente el espíritu de estas ciudades los contagiará y no habrá forma de que extrañen el hogar. Así pues, aquí van los primeros seis cosas que haré, cuando pueda, en navidad. Cabe mencionar que no tiene un orden, así que no consideren demasiado importante la numeración.

  1. Pegar al tronco hueco de Cataluña

Esta tradición está dirigido a los niños y, aunque yo ya no soy uno, siempre querré llevarla a cabo. La historia comienza con un tronco hueco que se introduce a la casa para las fiestas navideñas. Luego, se pide a los niños que se vayan a su cuarto, pues de otra forma, el tronco no les traerá nada. Una vez que están ahí, los padres introducen los obsequios en los lugares donde suelen dejarlos (la cama, el árbol, la bota, o lo que sea), y luego llegan los niños a pegar con palos al tronco, pidiéndole que traiga los regalos que querían tener. Claro, deben cantar canciones mientras, pues si no, no tiene efecto. Así, cuando terminen, podrán ver sus regalos obtenidos.

  1. Pasear en carroza en Dallas

Las luces que decoran los hogares y los parques de Dallas son mágicas. Me imagino perfectamente en una de las carrozas, admirando las luces cercanas, junto a mi familia, bebiendo un poco de chocolate caliente. Algunas decoraciones son muy elegantes, mientras que otras se pasan de dramáticas, aunque claro, nunca pueden faltar aquellas que sólo colocan un foquito en su árbol frontal. Sin embargo, éste sitio es uno de los que más quisiera visitar en navidad, a pesar de no ser uno de los clásicos, ni en Estados Unidos, para estas fechas.

  1. Comer hasta reventar en la India

Aunque esa actividad se puede llevar a cabo en cualquier momento, los platillos de la temporada invernal son realmente espectaculares. Se comienza a agregar otro tipo de ingredientes que permiten dar más calorías a las personas, quienes cenan reunidos cerca del fuego, intercambiando historias durante muchas horas.

    1. Ver las esculturas de hielo en China

Uno de los festivales más importantes de China, en especial del noreste del país, es el Festival Internacional Harbin de Hielo y Nieve que se realiza de manera anual. En este festival se encuentran figuras monumentales de hielo, que son esculpidas aprovechando las bajas temperaturas de la región. Hay esculturas de todas proporciones y temas, y seguramente habrá más de una que te quite el aire. Sin embargo, no es lo único. Según he leído, se pueden apreciar algunas de las competencias más impactantes de nado de oso polar. Increíble, pero cierto. Y claro, no podían faltar los trineos y el hockey sobre hielo. Pero un dato curioso de la zona es que fue construida en gran medida por los rusos, pues el tren siberiano pasaba por ahí, y ellos deseaban adaptar la región un poco a lo que se les hacía similar. Así es como se transformó en lo que es.

  1. Tomar un té “navideño” en Londres

Según dicen, un té de Navidad es algo que uno no debe perderse en la vida. En Londres existen un sinfín de teterías, y cada una tiene su propio estilo y sabor, por lo que las variaciones que existen para la temporada, la convierten en algo alucinante para los amantes de esta bebida, como yo. Por ello, me encantaría probarlas alguna vez.

  1. Las fiestas exclusivas de Oaxaca

Y claro, no podía faltar una de este hermoso país. Uno de los estados de México que más me llama la atención por su cultura es Oaxaca. Según dicen, aunque no puedo afirmarlo, es difícil encontrarse con un Santa Claus en el centro de la ciudad, como en la mayoría de las ciudades en estas fechas, pues respetan demasiado sus tradiciones para adoptar otras así como así. Una de las fiestas más significativas y únicas de la región es la Noche de los Rábanos, en donde se esculpen diferentes figuras en pequeños rábanos, los cuales son exhibidos en el centro de la ciudad. Sin embargo, también es impresionante la fiesta que se hace para la Virgen de la Soledad, la patrona del pueblo. Fuera de ello, las posadas y las peregrinaciones forman parte del día a día, pero también tienen su belleza muy particular.

Hasta aquí termina mi conteo. En alguna ocasión les contaré si logré o no mi propósito. Espero que ustedes también se animen a hacerlos.