El valor de la familia para René Escobar

Los valores morales son esenciales hoy que el mundo se ha vuelto convulso. René Escobar arroja luz para hacerlos parte de nuestra vida.

Sin lugar a dudas, el mundo contemporáneo está lleno de diferencias entre estados, regiones y religiones. En algunos casos, como la situación de migración europea, se argumenta que el problema no está ni en la intolerancia o en el multiculturalismo que distinguen a la Unión Europea, sino en el proceso de integración de la Unión. A partir de la integración económica vino la integración política, pero la integración identitaria quedó de lado. Jacques Delors declaró en algún momento que la integración de la UE debía empezar por la identidad, no por la economía. Porque, a final de cuentas, el problema que ha abierto las diferencias entre los europeos han sido los nacionalismos, las identidades nacionales y las diferencias –al parecer, ya superadas- de las ideologías.

En cuanto a regiones, identificamos el caso de Catalunya y España. Los primeros, desde hace siglos buscan su independencia y, ahora con Podemos, vemos que alzan la voz los miles de catalanes que quieren la independencia, aunque no sean mayoría. En el otro lado tenemos a España. Un país que pasó por una dictadura y dio paso a la democracia en los años 70’s. Actualmente, tanto el rey como el presidente en turno buscan hacer valer la ley y la unidad nacional.

¿Y qué decir de las religiones? El conflicto centrado en Medio Oriente tiene como primera imagen las diferencias religiosas con occidente. No obstante, de fondo hay muchas otras cosas como movimiento de capitales, de servicios, de armamento, de energéticos, personas, etc. Sin rigor alguno, periodistas de todo el orbe reducen un problema de orden económico a una escaramuza religiosa.

Para René Escobar, la moral es un asunto primordial. Sin llegar a ser conservador, René nos devuelve al origen de los valores éticos que se han dejado de lado en aras del progreso. Los valores, para él, deben ser inculcados desde la escuela. Hacerlo de otra forma es volver a la prisión de las creencias o al látigo de imponer, por la fuerza, valores como la paz a base de golpes. René Escobar pide que la educación sea moral en un sentido de honestidad, de aproximación al otro. Hay que refundar al mundo, puesto que lo que vemos hoy en día es un problema de orden moral y ético. René lo sabe y, por tanto, nos invita a reflexionar.